jueves 15 de octubre de 2026 - Edición Nº16

POLÍTICA | 15 Oct

El peronismo defiende las PASO, pero evita discutir el costo de llevar a los entrerrianos hasta cinco veces a las urnas

El comunicado del PJ cuestiona la suspensión de las primarias en nombre de la democracia, aunque deja de lado el debate sobre el uso de la política para sostener intereses partidarios. La reforma impulsada por el gobernador Rogelio Frigerio busca poner en discusión un sistema electoral más razonable, con menos instancias de votación y sin trasladar a los ciudadanos el peso de las disputas internas.


El comunicado del peronismo entrerriano sobre la suspensión de las PASO presenta la defensa de las primarias como una cuestión de derechos democráticos, pero omite una discusión central: durante años, la política también fue utilizada para sostener estructuras partidarias, resolver disputas internas y preservar beneficios propios. La democracia no se fortalece por multiplicar las elecciones, sino por garantizar que la ciudadanía pueda expresarse con libertad, reglas claras y un sistema que responda a sus necesidades.

En ese sentido, la postura del PJ parece mirar el calendario electoral desde la conveniencia de la dirigencia antes que desde la realidad de los entrerrianos. La posibilidad de que una persona deba concurrir hasta cinco veces a las urnas en un mismo año no puede presentarse como una conquista democrática sin considerar el desgaste, los costos económicos y la organización que implica para la sociedad. La participación ciudadana es un derecho, pero no debería convertirse en una carga innecesaria.

Frente a esa lógica, el gobernador Rogelio Frigerio impulsa una discusión sobre la sensatez del sistema político y la necesidad de ordenar los procesos electorales. La reforma apunta a revisar mecanismos que, en lugar de facilitar la participación, pueden terminar multiplicando las instancias de votación y poniendo las disputas partidarias por encima de las prioridades de la provincia. El desafío es construir reglas que garanticen representación, transparencia y competencia, sin obligar a los ciudadanos a concurrir reiteradamente a las urnas.

La defensa de la democracia no puede reducirse a sostener una herramienta electoral por su sola existencia. También exige preguntarse si esa herramienta es necesaria, si mejora la calidad de la representación y si su costo resulta razonable para la sociedad. Los derechos políticos deben protegerse, pero eso no significa que cada interna partidaria tenga que convertirse en una elección financiada y soportada por todos los entrerrianos.

El debate, entonces, no debería ser entre quienes dicen defender la democracia y quienes supuestamente la ponen en riesgo. La discusión de fondo es qué sistema electoral necesita Entre Ríos para garantizar una participación genuina, evitar privilegios de la dirigencia y respetar el tiempo y los recursos de la ciudadanía. Gobernar con sensatez también implica entender que la democracia se fortalece cuando las instituciones funcionan mejor, no cuando los ciudadanos son convocados a votar una y otra vez.

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