Uno de los principales cambios para este mes es la fijación de un consumo base subsidiado de 200 kWh mensuales para los hogares alcanzados por el régimen nacional, independientemente de la zona bioambiental donde se encuentren. Además, Nación dispuso para octubre una bonificación extraordinaria adicional del 25% sobre ese consumo base.
Para los usuarios residenciales sin subsidios, el cargo fijo quedó establecido en $3.106,23 mensuales. El cargo variable es de $242,85 por kWh para los primeros 100 kWh, $273,91 para los siguientes 100 kWh, $315,91 para los siguientes 100 kWh y $340,59 por cada kWh que supere los 300 mensuales.
En el caso de los usuarios que reciben subsidios nacionales y provinciales, el cargo fijo es de $2.919,86. Los primeros 100 kWh tienen un valor de $114,74 por kWh y los siguientes 100 kWh, de $143,94. Superado el consumo subsidiado, los siguientes 100 kWh pasan a costar $307,81 por unidad, mientras que los consumos posteriores se liquidan según los restantes bloques establecidos en el cuadro tarifario.
Por otra parte, quienes cuentan con subsidio nacional pero no con el beneficio provincial tendrán un cargo fijo de $3.106,23. En este segmento, los primeros 100 kWh cuestan $118,45 por unidad y los siguientes 100 kWh, $149,52. El monto final de cada factura dependerá del consumo, la categoría del usuario y los subsidios que tenga asignados.